¿Ingenuo?
4 marzo 2011 3 comentarios
Tardé mucho, muchísimo tiempo en descubrir —no digo conocer— a Joan Miró. Cuando empezó a interesarme la pintura… quizá hacia los 12 o 13 años (empecé mirando los libros de historia del arte de mis hermanos, que luego me sirvieron para estudiar a mi, porque el tochazo de COU de Anaya —magnífico libro de texto, por cierto— se mantuvo durante muchos años en vigor) ya veía cuadros de Miró. Y por entonces pensaba “vaya tipo, ¿a quién quiere engañar haciendo pintura de niños?”.
La pintura me gustaba, descubría los protagonistas de todos los -ismos a través de unos magníficos cuadernos de Historia 16. Las reproducciones no eran de gran calidad, pero me ayudaron a conocer una gran variedad de autores de los que después busqué monografías. Así fue creciendo mi biblioteca de Historia del Arte, que tendrá unos 50 volúmenes o más actualmente (un día los listaré).
Y así fui descubriendo a Klée, Kandinsky, Picasso, Juan Gris, Monet, Manet, Cezanne, Van Gogh, Magritte… todos me gustaban. Me encanta contemplar un cuadro, no necesariamente en museos, donde a veces todo está tan sobredimensionado que no provoca el sentimiento de estar en un espacio dado a la contemplación, sino en un lugar lleno de turistas, donde además te cobran por entrar.
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Título: Caballo de circo (1925). Técnica: Óleo sobre lienzo. Museo: Musee d'Ixelles. Bruselas. Bélgica.
Museos al margen, pasaban los años y yo seguía viendo obras de Miró y pensando lo mismo… qué ingenuo, qué poco “pintor”. Siempre igual, era algo que no lograba superar.
Pero a veces con el tiempo acabas viendo algunas cosas de otra manera. Siempre he seguido viendo y leyendo libros de arte, también Internet es una magnífica manera de contemplar cuadros y de recordar un poco obras y biografías de artistas, en definitiva seguir disfrutando y aprendiendo de algo que te gusta.

Título: Amanecer (1946). Técnica: Óleo sobre lienzo. Museo: Colección Perls Galleries. New York. USA.
Y… sorpresa. Cambio de opinión (cosa no muy frecuente en mi). Con la perspectiva de la edad, parece que acabas viendo a Miró de otra manera. Y ahora -hace un tiempo- ya no veo a Miró con los mismos ojos, como el tipo que nos engañó a todos (incluídos historiadores del arte) con sus cuadros de niño. Por fin supe entender que Miró veía el mundo con esos ojos de niño, y por mucha técnica pictórica que tengas, por mucho que te quieras distinguir de los demás pintores de tu generación y buscar una manera de expresión propia, hoy entiendo que todos acabamos por perder la “ingenuidad” de la niñez, y para “ver” (ya no solo pintar) el mundo con los ojos de Miró, indiscutiblemente hay que ser un artista y un genio.
Afortunadamente supe rectificar.
BIOGRAFÍA
Joan Miró
(Barcelona, 1893-Palma de Mallorca, España, 1983) Pintor, escultor, grabador y ceramista español. Estudió comercio y trabajó durante dos años como dependiente en una droguería, hasta que una enfermedad le obligó a retirarse durante un largo periodo en una casa familiar en el pequeño pueblo de Mont-roig del Camp.
De regreso a Barcelona, ingresó en la Academia de Arte dirigida por Francisco Galí, en la que conoció las últimas tendencias artísticas europeas. Hasta 1919, su pintura estuvo dominada por un expresionismo formal con influencias fauvistas y cubistas, centrada en los paisajes, retratos y desnudos.
Ese mismo año viajó a París y conoció a Picasso, Jacob y algunos miembros de la corriente dadaísta, como Tristan Tzara. Alternó nuevas estancias en la capital francesa con veranos en Mont-roig y su pintura empezó a evolucionar hacia una mayor definición de la forma, ahora cincelada por una fuerte luz que elimina los contrastes. En lo temático destacan los primeros atisbos de un lenguaje entre onírico y fantasmagórico, muy personal aunque de raíces populares, que marcaría toda su trayectoria posterior.
Afín a los principios del surrealismo, firmó el Manifiesto (1924) e incorporó a su obra inquietudes propias de dicho movimiento, como el jeroglífico y el signo caligráfico (El carnaval del arlequín). La otra gran influencia de la época vendría de la mano de P. Klee, del que recogería el gusto por la configuración lineal y la recreación de atmósferas etéreas y matizados campos cromáticos.
En 1928, el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió dos de sus telas, lo que supuso un primer reconocimiento internacional de su obra; un año después, contrajo matrimonio con Pilar Juncosa. Durante estos años el artista se cuestionó el sentido de la pintura, conflicto que se refleja claramente en su obra. Por un lado, inició la serie de Interiores holandeses, abigarradas recreaciones de pinturas del siglo XVII caracterizadas por un retorno parcial a la figuración y una marcada tendencia hacia el preciosismo, que se mantendría en sus coloristas, juguetones y poéticos maniquíes para el Romeo y Julieta de los Ballets Rusos de Diaghilev (1929). Su pintura posterior, en cambio, huye hacia una mayor aridez, esquematismo y abstracción conceptual. Por otro lado, en sus obras escultóricas optó por el uso de material reciclado y de desecho.
La guerra civil española no hizo sino acentuar esta dicotomía entre desgarro violento (Cabeza de mujer) y evasión ensoñadora (Constelaciones), que poco a poco se fue resolviendo en favor de una renovada serenidad, animada por un retorno a la ingenuidad de la simbología mironiana tradicional (el pájaro, las estrellas, la figura femenina) que parece reflejar a su vez el retorno a una visión ingenua, feliz e impetuosa del mundo. No resultaron ajenos a esta especie de renovación espiritual sus ocasionales retiros a la isla de Mallorca, donde en 1956 construyó un estudio, en la localidad de Son Abrines.

Título: Siesta (1925). Técnica: Óleo sobre lienzo Museo: Museo Nacional de Arte Moderno. Centre Georges
Entretanto, Miró amplió el horizonte de su obra con los grabados de la serie Barcelona (1944) y, un año después, con sus primeros trabajos en cerámica, realizados en colaboración con Llorens Artigas. En las décadas de 1950 y 1960 realizó varios murales de gran tamaño para localizaciones tan diversas como la sede de la Unesco en París, la Universidad de Harvard o el aeropuerto de Barcelona; a partir de ese momento y hasta el final de su carrera alternaría la obra pública de gran tamaño (Dona i ocell, escultura), con el intimismo de sus bronces, collages y tapices. En 1975 se inauguró en Barcelona la Fundación Miró, cuyo edificio diseñó su gran amigo Josep Lluís Sert.
Fuente: “Biografías y Vidas”
Fuente imágenes: Ciudad de la pintura y varios sitios web.









Lo admirable de este Genio es que ya en sus primeros períodos esencialmente naturalistas,pintaba con una fuerte tendencia a una suerte de expresionismo cariatural.Ya que desde ese Mió inicial,a medida que incrementaba y enriquecia su talento afirmaba y crecía su ingenuidad.Sus obras son como cuentos describiendo los detalles uno a uno, llenos de vigor y candor escepcional.
Paradoja de Miró que debe llamarse “su milagro”.POR QUE ES UN MILAGRO.
En una carta de 1925 citada por Jacques Duppin en su libro sobre Miró,reconoce el propio Miró ,atribuirse el deber de expresar”Todas las centellas de oro de nuestra alma”.
Este rasgo sencillo y simple, es la fuente que carazteriza y plasma en sus obras.
y la informacion del cuadro si vas ha porner una pag. para engañar al gente….
po’ no la pegas pedazo de___ -.- !!!!!!!!!!!!!!!
GPDMCET
Lola, en la vida real detesto la mala educación, pero en este medio, en el que os amparáis en el anonimato y en la falta de proximidad, la detesto aún mucho más.
Este post tiene más de dos años, por entonces mi blog era casi un lugar privado donde recopilaba cosas que me gustaban para poderlas admirar cuando me apeteciera. Con el paso del tiempo el blog ha tenido éxito y recibe muchas visitas, como puedes comprobar. Y por esa misma razón he tratado de profundizar, mejorar y actualizar todo aquello que posteé. Si algo está incompleto, incorrecto o lo que sea, agradezco cualquier sugerencia, siempre desde la buena educación y las buenas maneras de un bloggero. Tú pareces no entender para nada esa filosofía. En ese caso te recomendaría comprar libros y leerlos tú solita. Por cierto, podrías empezar por la cartilla escolar, quizá ahí aprendas a leer y a escribir. Lo demás, la educación y esas cosas, normalmente se aprenden en la familia y el entorno.